Fertilizantes de síntesis biológica y fertilizantes de síntesis química.

En la actualidad, coexisten dos sistemas productivos. El sistema productivo basado en la utilización de un paquete tecnológico tradicional que se basa en la industria química y altamente dependiente del petróleo y, últimamente, el sistema ecológico o de transición ecológica que se basa en la utilización de tecnologías de bajo impacto ambiental basadas en la industria biológica o en los bioinsumos.

Al encontrarnos con estas dos caras de una misma moneda en los sistemas agrícolas de producción, nos surgen diferentes interrogantes. ¿Cuál de estos dos sistemas es más rentable? ¿Cuánto dinero insume uno y el otro? ¿Cuál es el beneficio a corto plazo entre uno y otro sistema? La pregunta también es ¿Qué tan superadores son respecto a los productos fitosanitarios? ¿Cuánto más económicos son? ¿Cuál es el beneficio a corto plazo?

Vamos a despejar algunas de estas dudas a través del desarrollo de este texto.

La realidad es que hoy, poco a poco, existen más productores que intentan realizar sustitución de insumos. No es necesario aclarar que hoy es necesario afilar bien el lápiz y cuidar los costos de producción ya que los insumos que nos ofrece el mercado convencional están a precios cada vez más alejados de la realidad de los productores medianos y grandes del sur de Santa Fe. Ni que decir de los pequeños establecimientos productivos.

Por lo tanto, contar con alternativas para poder optimizar  las actividades económicas y productivas es fundamental.

Las decisiones en la producción agropecuaria son constantes debido a la complejidad que tienen estos sistemas productivos y a las distintas variables que impactan en mayor o menor medida.

Es inclusive complejo comparar estos dos modelos productivos tan recíprocos y contrastantes.

Hoy las complejidades de los sistemas productivos, el clima cambiante, las nuevas tecnologías y los márgenes cada vez más acotados de las producciones nos exigen un esfuerzo mayor en cuanto a las decisiones que vamos a tomar. Acompañar a los productores en la toma de decisiones es una función que toda empresa proveedora de insumos debe realizar, más aún profesionales de las ciencias agropecuarias.

Concretamente, en este documento se hará una comparación entre los insumos comúnmente utilizados por los productores agrícolas, hortícolas, etc. Y el costo que pueden tener utilizando otros productos de síntesis biológicas que propone Worms S.A. En esta ocasión se procederá a analizar comparativamente a los fertilizantes.

Se hará una comparación de costos de producir con fertilizantes de síntesis química contra producir con fertilizantes de síntesis biológicas. Se tendrá en cuenta la cantidad de aplicaciones de diferentes productos que sean necesarias hacer durante el ciclo de un cultivo.

Ensayo 1:

Comparación en cuanto al costo de aplicación por hectárea de fertilizantes de síntesis químicas respecto a fertilizantes de síntesis biológicas. Donde la única variable en los cultivos analizados es la aplicación de fertilizantes.

En este caso, comparamos un cultivo de soja de primera a la cual, en un sistema tradicional se le realizó una aplicación de Fertilizante MAP por 100 Kg/ha y Asufre S-15 por 120 Kg/ha. Vs la aplicación del producto Worms Suelo 5 litros/ha y Worms Amino 2 litros/ha. Cabe mencionar que se realizaron tres repeticiones de la aplicación de Worms Suelo y dos repeticiones de la dosis Worms Amino en distintos estadios fenológicos del cultivo.

 

Cultivo de soja. Comparación
Concepto u$S/ha vs Concepto U$S/ha
Fertilizante MAP 44   Worms suelo 23,4
Fertilizante azufre 57,6   Worms amino 36,54
101,6 59,94

Se observa una diferencia de 41,66 dólares a favor de la aplicación de productos de síntesis biológica.

Si, en cambio quisiéramos aplicar Worms suelo y Worms amino, en cultivo de soja de 1ra:

Cultivo de soja. Comparación
Concepto u$S/ha vs Concepto U$s/ ha
Fertilizante MAP 44   Worm suelo 31,2
Fertilizante azufre 57,6   Worms amino 36,52
101,6 67,72

Si analizamos otro cultivo tradicional como es el Trigo en la zona del sur de Santa Fe obtendríamos lo siguiente:

Se aplica Urea Se aplican 120 Kg/ha y se aplica también Fosfato diamonio por 120 Kg/ha también. Contra la aplicación de Worms Amino por 2 litros/has y se realizaron 2 aplicaciones en distintos estadios fenológicos. Además se aplicó también Worms Bio por 5 litros/ha realizándose 3 aplicaciones en distintos estadios fenológicos del cultivo.

Cultivo de Trigo. Comparación
Concepto u$S/ha vs Concepto U$s/ ha
Urea 40,7   Worms amino 36,54
Fosfato diamonio 52,8   Worms bio 39,15
93,5 75,69

Los resultados fueron de 17.81 dólares/ha. Es decir, utilizando el paquete tecnológico biológico estaríamos ahorrando 17.81uS$/ha.

Si ahora realizamos el análisis para un cultivo intensivo típico de la zona, tendríamos que agregar un componente muy importante en el sistema de fertilización biológica para aquellos suelos que sufren un alto impacto de la agricultura, entonces, los resultados serían los siguientes:

Comparamos un cultivo de Espinaca en la cual le aplicamos Fertilizante químico Triple 15 por 80 Kg/ha. Contra 2 litros/ha de Worms suelo, con 3 aplicaciones de Worms suelo durante distintos estadios fenológicos del cultivo y, además  se aplico Worms suelo (Compost sólido) por 5 bolsas.

Comparación cultivo de espinaca
Concepto U$s/ha Vs Concepto u$s/ha
Triple 15 82   Worms suelos 23,4
  Worms suelo (Compost solido) 40
71,2

Worms suelos (Compost) se aplica una sola vez por año, durante la preparación de la cama de siembra, o se aplica directamente sobre el suelo, sin incorporar.

En este contexto, estaríamos ahorrando 10.8 US$/ha.

Pensar qué estamos aplicando cuando realizamos una aplicación es fundamental para cuidar nuestro suelo y tener buenos resultados.

Se observa en la zona del sur de Santa Fe el desgaste constantes y progresivo de los suelos, la pérdida de materia orgánica que vienen acusando los campos, sea por escurrimiento superficial y erosión hídrica, la mecanización de las labores, la erosión eólica que sufren los suelos, aplicación de grandes cantidades de Fertilizantes y plaguicidas. Es importante pensar al suelo como un bien de capital vivo, es decir un capital que va a traer mejor retribución económica si la ecología del suelo está en buen estado.

Hacer un análisis netamente económico comparando dos productos tan distintos es un análisis incompleto. Por lo tanto, estuvimos analizando las diferencias de utilizar productos químicos versus productos biológicos siendo los resultados interesantes a la hora de tomar decisiones.

Ensayo 2

El uso de fertilizantes de síntesis biológica viene aumentando en los últimos años. Muchos productores hoy están buscando alternativas más económicas de producción y más sustentables. Es por esto que muchos agricultores se están animando a probar dichos productos. Si bien la cantidad de insumos de síntesis química viene aumentando año tras año, también viene en aumento de una forma más prudente el uso de fertilizantes de síntesis biológica.

Aún así, existe una salvedad, los fertilizantes químicos son sales complejas, mientras que los fertilizantes biológicos son básicamente bacterias gram positivas, hongos, levaduras y otros microorganismos benévolos para el suelo. Partiendo de esta premisa, ya existe una gran diferencia entre un producto y el otro. Los primeros son sales que, como toda sal, tiende a desestructurar el suelo, plancharlo y generar condiciones que desincentivan el desarrollo de microorganismos que realizan simbiosis muy importantes para las plantas como son las micorrizas.  Mientras que los segundos son microorganismos que restituyen las condiciones del suelo, que liberan enzimas y productos de su metabolismo mejorando poco a poco las condiciones del suelo, el desarrollo de fauna benéfica, el desarrollo de micorrizas y finalmente la estructuración del suelo.

Si bien los fertilizantes químicos tienen rápida respuestas en el aspecto de las plantas ergo en el rendimiento, por otro lado, van año a año socavando los recursos naturales que brinda el suelo para el agricultor, limitando notablemente el desarrollo de la rizosfera, acidificando el suelo, limitando la actividad macrobiológica y reduciendo la capacidad de amortiguación del suelo ante adversidades climaticas y biológicas (Plagas). Esto hace que se termine requiriendo aplicaciones recurrentes de insecticidas, fungicidas y mas dosis de fertilizantes. Esto surge de la premisa de que en un suelo sano crece una planta sana, y una planta sana es aquella que tiene mayor capacidad para crecer y reproducirse afrontando mejor las adversidades.

Por otro lado, experiencias desarrolladas en los campos de los agricultores que vienen año a año haciendo sustitución de insumos, nos advierten cuanto ha mejorado su suelo, se observan las plantas más tolerantes a heladas, altas temperaturas, plagas y enfermedades, por lo tanto, menor pérdidas a cosecha.

Mientras que la aplicación de fertilizantes de síntesis química representa un beneficio a corto plazo, a largo plazo si o si, vamos a tener que enfrentar problemas que van a afectar el suelo y esto terminará causando menores rendimientos. Esto solo tendrá una solución relativa ya que es la generación de más eventos genéticos mejor adaptados a las condiciones de producción de ecosistemas dañados, lo cual implica en definitiva en semillas cada vez más caras.

Por otro lado, la utilización de productos de síntesis biológicas implica una inversión con el objetivo de fortalecer el recurso más importante que tiene un productor que es su tierra, para luego, poder alcanzar resultados productivos cada vez más aceptables y estables.

El tiempo que puede demorar un suelo en el cual se empiezan a realizar aplicaciones de fertilizantes de síntesis biológicas es relativo. Depende de cuan afectado esté el suelo, depende de la textura de base que tenga el suelo, depende del manejo que realicemos sobre el mismo. Las experiencias indican que en una primer aplicación, en suelos bien estructurados, se observan mejoras, y en suelos pesados, muy arcillosos, después de 2 o 3 años de aplicación a los cultivos se observaron mejoras notables no solo en el suelo, sino también en las capacidades de las plantas para eludir períodos desfavorables, es decir, en definitiva, se observan mayores rendimientos, y empieza, poco a poco, a observarse como el suelo se va poblando de vida, mejorando su aireación, su porosidad, su capacidad de retener el agua, su capacidad de amortiguar las temperaturas, su capacidad de intercambiar nutrientes con las plantas, su mejor estructuración y cambio de colocación en el suelo.

Todo esto, en definitiva se puede resumir en una menor dependencia de plaguicidas, en un mayor rendimiento progresivo, en una mayor capacidad para afrontar adversidades  y en una pequeña inversión que terminará generando mayor rentabilidad.

Por último, el suelo es un gran catador de dióxido de carbono, por lo tanto, suelos sanos, implican mayor captación de gases de efecto invernadero, por lo tanto, es muy importante este aspecto para afrontar el cambio climático y el recalentamiento global.

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